San Juan de Redondo
Forma parte, junto con Santa María de Redondo, del valle de Redondo. Ambas localidades, unidas históricamente en concejo, aún mantienen una relación estrecha de vecindad. Sus orígenes y nombre se remontan a los tiempos de las primeras repoblaciones en las que ya se denominaban como “campos rotundos”.
La iglesia de San Juan Degollado tiene torre campanario como elemento arquitectónico diferenciador con el resto de las iglesias del valle de la Pernía, que poseen espadaña. Su portada, fechada en 1618, da acceso a un interior de gran esbeltez con unas bellas bóvedas estrelladas. El retablo mayor es rococó y posee imágenes de San Pedro y San Pablo del siglo XVIII y de San Juan Bautista y Cristo crucificado del siglo XVI.
El pueblo está compuesto por numerosas casas construidas en piedra con aleros de madera y blasones, entre otras, de las familias Celis, Terán o Vélez.
En la orilla opuesta del río Pisuerga, junto a una chopera, se encuentra la bolera tradicional de bolo llano, el potro de herrar y un pequeño molino harinero restaurando donde se molía trigo y centeno.
San Juan comparte con Santa María de Redondo numerosas rutas, como las ascensiones a Peña Abismo, La Verdiana o Peña Sol.