El Campo
Está formado por dos núcleos de población distantes dos kilómetros entre sí: el propio pueblo y la Venta Urbaneja. Esta última, situada en la carretera hacia Potes, fue originariamente hospital de caminantes y peregrinos. Convirtiéndose posteriormente en posada para comerciantes carreteros, ha sido, históricamente, paso de los rebaños trashumantes hacia los verdes pastos de los puertos de Pineda y de Los Redondos.
Su iglesia, consagrada a San Pedro, es de transición del románico al gótico. Combina la típica espadaña románica de la montaña con una portada de medio punto y arco conopial decorado con motivos vegetales y símbolos eclesiásticos. En su interior existe un retablo neoclásico con tabernáculo barroco y ecce hommo en el ático.
El mirador de El Campo, a escasamente un kilómetro del pueblo, está construido sobre una antigua escombrera de carbón restaurada y ofrece vistas del valle de La Pernía y de cumbres como la Peña Tremaya o el cordal formado por Peñalabra, Pico Tres Mares, Cuchillón o Valdecebollas.
Además de un sendero, usado desde antaño para comunicar El Campo con Lebanza, el Camino Lebaniego asciende atravesando la localidad en dirección hacia Casavegas en una de las últimas etapas antes de Santo Toribio.